12 sept. 2012

Que tu bronca no te ciegue
 
En estos días está circulando, a través de las redes sociales, una convocatoria “espontánea” contra el gobierno nacional. Grupos que llaman a todo el pueblo a manifestarse y decir basta. Gente normal que se parece a nosotros pero que tiene intereses totalmente distintos a los nuestros, nos convoca para que repudiemos con un odio visceral a un gobierno que -nos guste o no- fue elegido por la mayoría de los argentinos. Quieren que nos movilicemos denunciando los “males”  del gobierno nacional pero silenciando otras injusticias que son quizás más graves y dañinas para el pueblo.
Hay miles de motivos y causas justas para oponerse a esta gestión. Las políticas que favorecen el negocio de la soja que enferma a nuestro pueblo, el despojo de tierras a los campesinos, los negocios megamineros avalados a costa de la persecución y represión de los que se oponen y las medidas contra nuestros bolsillos tomadas después de las elecciones son razones válidas para que crezca el descontento. Tenemos razón de tener bronca cuando nos mienten impunemente diciéndonos  que con seis pesos se puede comer, cuando nos suben las tarifas y los precios de los alimentos se llevan nuestros salarios, etc. Más enojo nos da ver que para el gobierno el país anda bien aunque nuestra realidad diga lo contrario. Entonces ante tanta farsa muchos se indignan y desean expresar su honesto y sincero hastío por la situación, hacerles llegar su descontento al gobierno de turno. Por eso quizás asistan de buena fe a la convocatoria nacional del 13 de setiembre.
Nosotros respetamos el deseo de cada uno de “hacer algo” para que se acabe tanta injusticia. Sin embargo creemos que esas convocatorias no son el camino. Esa gran manifestación anti-gobierno no es ingenua. Detrás de ella, están los enemigos históricos de nuestro pueblo. Son esa derecha enquistada en el poder de la tierra, de los bancos, la responsable de masacres y del plan económico de la dictadura vigente aún hoy. Es la oligarquía de los que nunca compartieron sus riquezas. Son  ellos los que se quieren aprovechar de nuestra justa indignación para defender sus propios intereses. No dejes que tu bronca te ciegue los ojos. No te dejes engañar por sus disfraces de “indignados”, ni por sus reclamos “populares”. No es yendo con ellos donde encontraremos solución a nuestros problemas. No seamos marionetas de su propio juego.
Creemos que el descontento de nuestro pueblo debe canalizarse a través de la organización en nuestros barrios, puestos de trabajos, universidades, etc. Nuestra bronca debe convertirse en participación y compromiso para mejorar y defender nuestros derechos; en unirnos para reclamar por lo que nos perjudica cotidianamente. Hay miles de razones para oponerse a este modelo.
Nosotros no apoyamos este gobierno porque defiende un modelo de país donde las grandes trasnacionales mineras y pooles de soja son las máximas beneficiadas. Nosotros luchamos contra los grandes grupos de poder porque como pueblo queremos otro modelo de país. Un país donde los Monsanto, Cargill y compañía no puedan envenenarnos con glifosato, ni ser dueños de todas las tierras. Un país en que Pascualama, La Alumbrera y Barrick Gold no saqueen nuestros recursos y destruyan nuestras ciudades. Un país donde la producción esté al servicio de nuestras necesidades y no en función de la ganancia de unos pocos. Nosotros aspiramos a un modelo de país donde la tierra sea para los campesinos que la trabajan, los medios de producción estén en manos de todos y la exclusión y la desigualdad sean cosa del pasado. Ese modelo que queremos no está en los planes de este gobierno ni en el de sus enemigos anti-k.